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El Inicio
En 1987, la ciudad de México estaba "bombardeada" por los medios de
comunicación en torno a la violencia juvenil y las “bandas”. “Drogadictos,
asesinos, rateros, violadores, alcohólicos, vagos o pandilleros”, eran
algunos de los calificativos que, tanto el gobierno como los medios,
atribuían los jóvenes de las zonas populares.
En ese marco arranca el trabajo de Investigación-Acción en ese año, con
el objetivo de valorar la situación de los jóvenes de las clases populares
identificados como "bandas", para saber cual era el mecanismo idóneo para
reintegrarlos a una sociedad que los veía como “enemigos violentos, para
frenar la violencia creciente y buscar los mecanismos que permitieran
reintegrarlos a una sociedad que los veía como “adversarios”.
Así nace el Proyecto Circo Volador, cuyo nombre proviene de las reuniones
que teníamos en las calles y esquinas de sus barrios, en donde preguntamos:
“¿cómo deberíamos llamarnos?”. La mayoría teníamos apodos de animales (el
Gato, el Perico, el Pulga, el Animal Oscuro, etc.) y dijeron: “somos un
bonche de animales... como si fuéramos un circo... pero sin un lugar en
dónde aterrizar, somos un Circo Volador”.
Antecedentes
En México existen actualmente cerca de 27 millones de jóvenes con edades
que fluctúan entre los 12 y los 24 años, de los cuales al menos la mitad se
encuentran en situación de pobreza o de pobreza extrema y no existe una
política social definida para su atención. En la Ciudad de México y su Zona
Metropolitana viven al menos 12 millones de jóvenes de menos de 29 años, de
los cuales cerca del 40 por ciento están en una condición de pobreza real.
Nadie puede negar la incuestionable realidad demográfica de los jóvenes
mexicanos. Nadie puede, tampoco, restarle importancia a su creciente
presencia en la sociedad y a su inevitable papel en la modernización y el
cambio social. Pero, ¿cómo será realmente este futuro para los jóvenes
pobres de los sectores populares?
La escuela, institución que permitía la movilidad social ascendente,
demuestra una limitada capacidad para lograrlo; el mundo del trabajo no
ofrece ya un amplio abanico de opciones sino que, presenta fuertes barreras
para que un joven sin calificación manual dispute un lugar en el mercado
laboral; la cultura y los valores tradicionales, ya no son los suyos, ya no
los incorporan tal como lo hicieron las generaciones anteriores. La familia
se debilita frente a la imposibilidad de ofrecer a sus miembros jóvenes un
espacio de socialización capaz de orientar una de las etapas más difíciles
del ser humano: la juventud.
Las y los jóvenes que habitan en la zona metropolitana de la Ciudad de
México, no han escapado a las dinámicas de exclusión que afectan, de una u
otra manera al 60% de la población del país. En el caso de la población
joven, que corresponde al 30 por ciento de la población total que se
encuentra entre los 15 y los 29 años de edad, la problemática se manifiesta
de diversas y muy particulares formas: inicia, de origen, en la pobreza o
precariedad económica de las familias y se extiende en el no acceso a la
educación básica (9 años en México), y superior, en la cesantía, el
subempleo y en algunos casos en la explotación laboral de menores.
Las políticas sectoriales enfocadas a jóvenes han tenido una efectividad
muy limitada, entre otras razones, esto se relaciona con un modelo de
gestión gubernamental, globalmente impuesto a los países en "vías de
desarrollo", que considera al estado como "subsidiario" y en consecuencia
éste abandona gran parte su responsabilidad en relación al gasto y la
inversión social, cuestión que deteriora aún mas las condiciones de vida de
los sectores económica y políticamente mas marginados, a la vez que frena o
descarta de hecho sus posibilidades de movilidad y ascenso social.
Cada vez es más evidente que la pobreza se extiende y multiplica y que
sus efectos incrementan la exclusión, no sólo económica, sino, también
laboral, educativa, política y cultural. Entendemos la pobreza como una
cuestión que supera la falta de recursos económicos, y que hoy en día está
perpetuando y masificando una “cultura de exclusión”, que en la práctica se
traduce en la cancelación de oportunidades, en la imposición de una salvaje
lucha por la sobre vivencia, que fragmenta el tejido social, desprestigiando
y dejando de lado los mecanismos naturales de asociación y organización
civil.
Finalmente, el sector juvenil y muy particularmente el sector de jóvenes
que en la actualidad se aglutina y/o organiza en torno a distintas
preferencias musicales, estéticas o políticas, ha sido blanco de
estigmatizaciones voluntarias o involuntarias, que han desencadenado una
situación de intolerancia y violencia hacia y desde ellos mismos.
No obstante el panorama anterior, las y los jóvenes mexicanos son un
sector vital de la población, que mas allá de su problemática, son capaces
de generar propuestas y actuar en diversos campos, uno de ellos es el
trabajo cultural, mismo que les sirve de herramienta para enfrentar la
marginación, revertir la atomización social y forjar proyectos de vida digna.
Dentro de este escenario, una de las principales conclusiones que obtuvo
la investigación que dio origen al Proyecto Circo Volador, fue que, ante la
carencia de una política pública efectiva para jóvenes, era necesario crear,
desde la sociedad civil, espacios que ofrecieran una alternativa de
participación y generación de propuestas de, para y con los jóvenes de la
Ciudad de México.”
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Metodología
Basada principalmente en un “Modelo de Desarrollo Social” diseñado por el
responsable del proyecto, aplicado en otras instancias y presentado en
diversos foros, tanto nacionales como extranjeros. Un resumen de éste se
presentaría como sigue:
En el método de trabajo, como en la estrategia, se plantea un “límite
social imaginario” entre los dos extremos que conforman una sociedad
excluida (o de exclusión) como la mexicana.
Nuestro trabajo arranca de este “límite social” hacia abajo “A”, con los
grupos de sectores pobres, populares, menos favorecidos o marginales. Ya en
contacto con estos grupos establecemos vínculos, realizamos distintos
estudios, comprobamos hipótesis, formamos archivos con los materiales de
trabajo que recabamos y diseñamos toda una serie de primeras propuestas de
trabajo (dependiendo del objetivo en particular que se tenga con cada grupo
pueden llegar a variar dichas propuestas).
Posteriormente accedemos a un espacio distinto “B”, que es, en este caso
en particular, el Circo Volador visto como la infraestructura de atención
social, en donde empezamos a “sembrar” estas propuestas.
Hay que resaltar que este paso a “B” no implica forzosamente el espacio
físico del Circo Volador ya que puede ser sustituido por un programa de
radio, un concurso de música o poesía, un taller de serigrafía, un cuarto
oscuro de fotografía o un estudio de grabación. Desde luego que la ventaja
de contar con el Circo, que tiene una capacidad instalada para recibir hasta
3 mil personas, facilita mucho la interacción entre los grupos de jóvenes y
es un elemento importante de la visibilidad del proyecto en su conjunto.
Las actividades en el espacio, permiten revalorar el trabajo creativo de
los jóvenes, coordinar la inclusión de las distintas propuestas, abrir las
puertas a la difusión y a la participación de los medios masivos de
comunicación, así como abrir también la invitación a los sectores medios y
altos de la población joven de la ciudad –ubicados en el punto “C”- para que
se acerquen y conozcan de cerca esta realidad, a veces escondida, a veces
poco difundida y las más de las veces incomprensible si no existe una
interpretación más acabada de las expresiones alternativas de la cultura
popular juvenil de la ciudad.
Circo Volador es un modelo de investigación aplicada el cual traza una
línea horizontal, entre dos polos: la “sociedad integrada” y la “sociedad
marginada”, la cual se puede entrelazar, acercar y poner en contacto,
mediante la creación de una “infraestructura de atención social”,
representada, en este caso, por el Centro Cultural (Circo Volador), visto
como un espacio de interacción de los distintos grupos sociales, que empieza
a trabajar e identificar los valores y calidad de los trabajos y creaciones
realizadas por los grupos más pobres para consolidarlas, difundirlas,
profesionalizarlas y darlas a conocer en otros contextos, además de servir
(el propio espacio) como un punto neutral de encuentro entre los dos polos
identificados.
El método y la estrategia de trabajo, partió de imaginarnos un “límite
social”, establecido en dos extremos que conforman una sociedad de exclusión:
los ricos y los pobres.
Primero identificamos a grupos juveniles, pobres y excluidos, con los
cuales nos dimos a la tarea de contactarlos y establecer “un primer vínculo”,
donde conocimos y supimos qué pensaban, qué opinaban, veían y/o producían, o
sea, sus habilidades y fortalezas, con lo que se formaron archivos e hicimos
un diseño de propuestas de trabajo, que les darían la oportunidad inicial
para empezar a incidir en su entorno.
En el extremo opuesto, encontramos un sector poblacional, en donde los
jóvenes viajaban, tenían tiempo libre, universidades y espacios para
divertirse y estar “a la moda”, lo cual representa a una juventud
minoritaria con oportunidades de acceder a la educación, la salud y el
bienestar social.
Esto nos llevo a valorar la situación en la que se encontraba la juventud
y nos lanzamos a la aventura de trazar una línea horizontal, que cruzara las
situaciones anteriores, la cual se constituye como una “infraestructura
social”, representada en un Centro Cultural (Circo Volador), visto como el
“espacio de atención social”, que empieza a “sembrar” y cristalizar las
propuestas juveniles proveniente de los grupos más pobres, además de ser un
punto de encuentro neutral entre los dos polos identificados en nuestra
metodología.
Cabe resaltar que el nivel de la “infraestructura social” no implica
forzosamente a Circo Volador, ya que puede ser sustituido por un programa de
radio, un concurso, un taller, un estudio de grabación, etc., cuando quiere
replicarse esta experiencia.

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Misión
Apoyar a que los diferentes sectores de la sociedad -que normalmente
están excluidos por motivos económicos o políticos, por género, por
identidad, por preferencias sexuales o por cualquier otro tipo de condición
grupal-, encuentren nuevas formas de inserción en su vida individual y
colectiva con el apoyo de los proyectos y a través de la profesionalización
sistemática y permanente de las actividades programadas, considerando
siempre nuestra responsabilidad con la comunidad, con los participantes, con
las autoridades en turno y con el destino de los recursos aplicados en este
trabajo.
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Centro de Atención
El grupo objetivo son los jóvenes de ambos sexos de los sectores
populares de la ciudad en general, con el fin de promover su desarrollo a
través del fortalecimiento de sus propios intereses, de su cultura, sus
habilidades, potencialidades y los puntos positivos de interacción social
que tienen con sus comunidades, dotándolos de herramientas que les permitan
acceder a empleos o, en forma independiente, al auto empleo, mediante la
apertura de talleres que los incorporen a la micro-industria o pequeña
empresa; los transformen en actores sociales relevantes, con capacidad de
acción, interlocución y propuestas propias.
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Objetivo General
Nuestro objetivo ha sido partir de la “Cultura Común” (Paul Willis,
1994), como un medio para desarrollar la integración de valores y la
reconstrucción del tejido social entre los diferentes sectores sociales,
mediante el fortalecimiento de las identidades juveniles vía la revaloración
de sus habilidades, sus potencialidades y el fortalecimiento de su
Autoestima (hacia los pobres) y simultáneamente de la construcción y
difusión de lenguajes comunes (hacia los sectores integrados).
De esta unión, buscamos la identificación de posibles socios que apoyen
la iniciativa, mediante dos estrategias fundamentales: la negociación de un
espacio físico donde se realicen actividades que surjan de las propuestas de
los jóvenes populares -para asumir un papel de difusor y visibilizador y no
de “catalizador”- y el otro que sean propuestas coherentes con la
programación temática del proyecto para que se facilite la participación
diferentes grupos sociales con objetivos similares.
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Objetivos Específicos
Estimular la participación juvenil: a través de la invitación directa y
con el apoyo de los directorios que hemos construido de los diferentes
grupos de jóvenes que hay en la ciudad, con el objeto de que los jóvenes que
estén interesados puedan participar en forma organizada y planeada dentro de
una o más actividades del proyecto.
Promover y difundir la cultura juvenil: con el objeto de continuar
fortaleciendo su producción, exposición y demanda ante usuarios potenciales
de los sectores público y privado.
Profesionalizar el trabajo con los jóvenes: Existen dos vertientes en el
trabajo de profesionalización propuesto por Circo Volador, la primera
consiste en los Talleres de Capacitación Técnica y Artística, con una oferta
abierta a todo tipo de público; la segunda está dedicada a crear una Red de
Apoyo Institucional con las instancias educativas, culturales y de servicios
a la comunidad, tanto de los gobiernos local y central como del federal que
se ofrece de manera gratuita. Debe resaltarse que la oferta inicial de
actividades de Circo Volador resulta de las demandas específicas de los
asistentes, sin embargo, es vital que la oferta institucional externa se
haga dentro de un espacio propio, legitimado por ellos mismos, con lo cual
se fortalece la confianza de los jóvenes y su relación con la estructura
institucional.
Replicabilidad del Proyecto: A través de la sistematización del proyecto,
creación de Manuales y Procedimientos, Preparación de Capacitadores y
Organizadores de Actividades Culturales y Productivas, alcanzar la
replicabilidad del proyecto en otras zonas de la Ciudad de México.
Aplicación externa del proyecto: Buscando mayor visibilidad y alcance
del proyecto, adicionar a nuestra relación de trabajo: “Beneficiarios en
espacio Circo Volador” la estrategia “Circo Volador en el espacio de los
beneficiarios” para acercar los servicios a la comunidad que por diversos
motivos no asiste al espacio, para motivar la participación comunitaria, y
apoyar el objetivo.
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Fechas Clave
1987: Inicio del proyecto: Realización del proyecto “Diagnóstico de
bandas en la Ciudad de México".
1988: (septiembre) Inicio de las transmisiones radiofónicas nocturnas del
programa “Sólo Para Bandas”, en el 105.7 de F.M.
1989: (agosto) Primer Concurso para jóvenes “Rock en la Selva de
Asfalto”.
1990: Constitución legal de la Organización ante un notario público con
el nombre de “Investigación y Desarrollo de Proyectos Submetropolitanos”.
1991: (octubre) Inicio de la transmisión del segundo programa radiofónico
“El Túnel: un paso subterráneo al más acá” y hasta septiembre de 1995, en el
1590 de A.M.
1995: Firma del Convenio de Comodato con el Gobierno de la Ciudad para el
uso del “Cine Francisco Villa” como futura sede del proyecto.
1996: Recepción del físico para establecer el Centro de Arte y Cultura
Circo Volador.
1997: Aplicación del Modelo de Desarrollo Social en la Delegación álvaro
Obregón a través de la Subdelegación de Desarrollo Social (1997-2000).
1998: (15 de Julio) Inauguración del Centro de Arte y Cultura “Circo
Volador”.
- Firma de los primeros convenios de colaboración interinstitucional con
organizaciones internacionales y nacionales: NOVIB (Holanda), AVINA (Suiza),
ASHOKA (EE. UU.), SDS (México).
2000: (septiembre) Clausura del espacio “Circo Volador” por las
autoridades gubernamentales debido a no contar con estacionamiento. El foro
permaneció cerrado 18 meses hasta que se obtuvo un convenio para contar con
ese servicio.
2001: Inicio de la transmisión radiofónica durante dos años del proyecto
llamado “Jóvenes en Monitor”, en el 88.1 de F.M. y dentro del Noticiario más
importante que se transmite a nivel nacional, “Monitor”.
2002: (abril) Reapertura del espacio “Circo Volador” una vez que se
tramitaron las licencias de funcionamiento correspondientes.
2003: Realización del “Primer Concurso para Jóvenes Artistas” con 1,149
obras participantes.
2004: Reconocimiento de la ONU (UN-Habitat) como una de las 12 Mejores
Prácticas Sociales del Mundo.
- Creación y diseño del sitio en Internet www.graffitiarte.org, pagina de
graffiti.
- Inicio de las participaciones anuales con nuestra propuesta
“Alterespacio”, alternativa y contrastante con lo usualmente presentado en
los eventos “Espacio” de Televisa, S.A.
- Primer Festival de Cultura Popular Juvenil Submetropolitana “Culto
Joven”.
2005: Proyecto de Coinversión con la Fundación W.K. Kellogg.
- (octubre) Inicio del proyecto radiofónico “TOLERANCIA ZERO”,
transmitiendo los miércoles de 11 a 1 de la mañana por Reactor, 105.7 de
F.M.
- Visita al espacio del Embajador de USA.
- Certificado como Best practice (Mejor Practica) por la Alcaldía de
Medellín, Colombia y el Foro Interamericano de Desarrollo.
- Ganadores del Primer Lugar en dos concursos del Banco Mundial.
2006: Inauguración del Estudio de Grabación Circo Volador.
- Visita de Bono y grupo U2 a instalaciones, talleres y jóvenes del
proyecto.
2007: Segundo “Concurso ´para Jóvenes Artistas”.
- II Festival de Cultura Popular Juvenil Submetropolitana “Culto Joven”.

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